¿A qué le temes tanto?


No sé si algún día vas a leer esto, espero que sí. Te digo y te diré que te amo, te amo tanto que jamás podré expresarlo con palabras, me enamore de tu alma, de tu inteligencia, después de tu cuerpo y sé que aunque lo niegues, a tu forma, también sientes mucho por mi. Hiciste que hiciera lo que jamás hice por nadie, en los pocos meses que compartimos y los pocos días de nuestro noviazgo, me hiciste creer en imposibles, y vi en tus ojos que también lo creías. Llegaste y rebalsaste de felicidad mi vaso ya lleno, cuando no lo creía posible. Jamás entenderé que te produce tanto miedo como para negarme la oportunidad de ser tuyo, para negarte la oportunidad de estar con alguien que da todo por ti. Jamás pensé encontrar a alguien que valiera tanto la pena y el esfuerzo, jamás pensé encontrar a alguien con quien pudiera sentir que el futuro es hoy, jamás pensé enamorarme de tal forma que todo es aceptable y en el que luchar por ti, por nosotros es algo lógico y natural, por quien cualquier precio a pagar es poco. Me dices que me dejas ir, que no me haces bien, que no eres para mí, cuando tus ojos, tus manos, tu cuerpo dicen que me quieres allí. Me dices que no me mereces, cuando yo soy quien cree que no te merece, y eso me dice que nos merecemos, eres mucho más de lo que pude soñar, más de lo que deseaba y haces que yo quiera ser más para poder estar junto a ti. Sé que tú y yo podemos hacer funcionar todo lo que nos propongamos, y jamás entenderé porque te rindes a un nosotros, a una vida que sabes tiene todo el futuro, yo estoy dispuesto a pagar el precio para estar junto a ti. Jamás te idealice, aprendí a amarte como el ser humano imperfecto que eres, a amar tu honestidad y tu necesidad de soledad y de compañía, a disfrutar de nuestras diferencias y a aprender de ti, a enseñarte lo que sé y a creer en que si se quiere, se puede. Qué te hace tener tanto miedo qué prefieres perderme, perder todo por nada. Qué te hace huir de alguien que quiere lo mismo que tú, que lo quiere todo, quiere la familia, el matrimonio, los hijos, y que los quiere contigo. Te rogué verme, te rogué hablar y darme razones que pudiera aceptar, y jamás quisiste darme eso, darme lo único que podía liberarme de ti. Me enseñaste a no razonar y a no encontrarle una lógica a nuestra relación, a solamente sentir, y por ese sentimiento es que luchó, dejo que mi razón pierda con mi corazón, ese corazón me dice que no me rinda, que luche. Me dices que no me quieres hacer daño y lo haces al no dejarme libre, al no darme las verdaderas razones para hacerme partir. Me dices que no sientes nada por mi, con lágrimas en los ojos, huyendo de mi mirada, apretando las manos y congelando tu cuerpo frente a mi, jamás podré creerte. Solo puedo pensar y preguntar que te produce tanto miedo como para que yo tenga que pagar los platos que tu ex jamás pagará, sé que fuimos una relación de rebote, y no tiene, ni tenía porque terminar si los sentimientos son reales, cuando ambos nos estábamos reconstruyendo, y esto no fue una casualidad. Qué culpa tengo yo de haberme enamorado de tal forma que aún meses después sigo sin poder imaginar una vida sin ti, qué culpa tengo yo de no poder rendirme y de desear una oportunidad, desear al menos tener tu verdadera amistad. Te amo tanto que soy feliz si eres feliz, y alejarme, el respetar la distancia que pides es lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida. Si lo nuestro fue real, merezco la oportunidad de estar a tu lado, porque sabes lo que siento y te conozco lo suficiente para saber qué haces esto por miedo, no por falta de amor, y espero seguir esperándote cuando decidas regresar, porque sé que lo harás, solo lo sé, como sé que aún te puedo sentir a veces junto a mi, como sé que hay cosas que tú y yo compartirnos que jamás se pueden fingir y que tus ojos y tu sonrisa jamás podrán engañarme. Si tanto te duele hablar conmigo, habla, porque eso significa que te importo, que sientes más de lo que quieres admitir, habla, enfrenta tus miedo, por yo sé que valgo la pena, y sé que por ti, aún lo dejaría todo, no porque lo pidas, si no, porque yo elijo hacerlo, como desde el primer momento elegí estar contigo, aún sabiendo que nada iba a ser fácil, y lo sigo eligiendo, porque aún no pierdo la esperanza, porque sigues dejando que viva en mi. Estoy a un mensaje, a una llamada de distancia, porque para mí lo vales y porque para mí el mundo es lo suficientemente pequeño para recorrerlo las veces que sea necesario para estar junto a ti. Te amo, y no sé cómo rendirme. Si no regresas, espero ser lo suficientemente valiente para darme la oportunidad de estar con quien me ama y da todo por mi, porque puedo aprender a amar a quien me ame, si tiene la paciencia para enseñarme y ganarse mi corazón. Mientras aún te amo, amor bello, te amo, te amo baby. Je t’aime !

Reik – Que ganó olvidándote

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~ por Diego Guate en enero 20, 2017.

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