¡Orgullo de ser de aquí!


Hoy estoy orgulloso como pocas veces de haber nacido en esta tierra, de no ser de ningún otro lugar del planeta, de ser a pesar de lo que otros de mis compatriotas puedan pensar.

Debo admitir que vivir fuera de las fronteras de esta tierra es un ideal, un sueño que de cumplirse, no significa que lo será permanentemente, pues, no deseo vivir fuera más que para conocer e interactuar con otras formas de pensar, de sentir y de vivir.

Sí bien, muchos han abandonado estas tierras por razones que pesan tanto como el valor de una vida, otros lo han hecho tomando lo que hoy considero el camino más fácil – porque es una salida -, aunque este pueda probar con el tiempo ser más difícil aún.

Muchos abandonan sus países de origen y jamás abandonan su cultura, a pesar de integrarse a otras culturas, algunas veces más ricas y prósperas, y otras pobres a pesar de ser prósperas. Algunas de estas culturas, son pobres, sin tradiciones, sin costumbres, sin valores, sin respeto, y sin todo esto carecen de identidad.

Por otro lado existen aquellos que al abandonar estas tierras, abandonan también su cultura, para dejarse deslumbrar por productos desechables, y banalidades, que los empobrecen aún más culturalmente.

Aplaudo a los primeros, y rechazo a los segundos, cuando estos pretenden catalogar a sus orígenes de nefastos, e insignificantes, lejos de reconocer su incapacidad para adaptarse y adaptarlos a una vida moderna, que no debe carecer de una identidad.

Los hijos de inmigrantes olvidan por consecuencia del olvido de sus padres, lo que significa tener un origen y un pasado poderoso, que correrá por siempre por sus venas, irónicamente abrazando comportamientos sociales y sociedades que los rechazan y los hacen menos por sus orígenes, o por su apariencia física.

No digo con esto que migrar sea malo, tampoco digo que sea bueno considerando los lazos que muchas veces se rompen, sólo digo que mi persona como tal, no puede concebir abandonar una tierra tan diversa y única, por una forma de vida universal, que lejos de ser progresista es decadente.

La globalización nos alcanza a todos, y no es una opción él no integrarnos, pero es posible hacerlo sin perder nuestra identidad, nuestras formas de vivir e interactuar, a pesar de no haber migrado y sobretodo sin tener que vivir bajo la mirada de otros que difícilmente intentarán ponerse nuestros zapatos para las decisiones que hemos tomado.

Curiosamente a pesar de estar a favor de una vida mejor, del derecho de cada ser humano de buscar superación, rechazo a aquellos que son incapaces de hacer algo con sus vidas en donde quiera que van, esto, por la creciente criminalidad que ataca a esta tierra, y que a pesar de tener muchos frentes, uno de los mayores es la migración de partidarios de grupos ignorantes que causan retrasos sociales, irónicamente, surgidos de la incapacidad de las mismas sociedades de ayudarlos a adaptarse y ha interactuar de formas socialmente aceptadas.

~ por Diego Guate en marzo 23, 2011.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: