¿Vivir 100 años?


ancianos

Como cualquiera que vea de vez en cuando televisión, escuché radio, lea noticias en diarios escritos ó en sitios online, se habrá percatado sobre la poca cantidad de personas que alcanzan a vivir 100 años, y muchos menos los que los sobrepasan.

He notado que la gran mayoría de personas que conozco no ambicionan más que vivir lo necesario, desean vidas rápidas y fugases, incluso algunos desean morir antes de la edad de la mayoría de nuestros padres.

Esta determinación por morir “joven” cambia de dirección al convertirse en padre ó madre, y se torna en un deseo de vivir lo suficiente hasta que este hijo ó hija sea autosuficiente; algo que cambia nuevamente al convertirse en abuelo ó abuela, con lo que el deseo es generalmente de seguir con vida hasta que crezcan lo suficiente.

Alguien decía que todo ser humano pasa por muchas etapas naturales, mientras estudiamos nos enseñan que esas etapas tienden a ser las de todo ser vivo: nacer, crecer, reproducirse y morir.

Esta regla de vida carece de algunas etapas por las que la mayoría de seres humanos sí atraviesan, por lo que no se aplica tal y como la enseñan; en otro punto de vista, al observar me atrevo a decir que la correcta para mi sería: nacer, ser niño ó niña, ser adolescente, ser padre ó madre, ser abuelo ó abuela, volver a ser niño ó niña y finalmente morir.

Muchos de nuestros abuelos quisiera vivir algunos años más, otros creen que han vivido demasiado ó que no han vivido más que unos pocos años, con lo que 100 años vuelve a ser un tiempo relativo, a la experiencia y vivencias de cada persona.

Personas de Japón y San Marino comparten algo en común: habitan los países más longevos. Esta característica es algo que los diferencia del resto del planeta, aunque en cada país existen personas excepcionales que han sobrepasado por varios años el siglo de vida, y la mayoría de ellos apostaría no siguieron ninguna dieta especial, no se cuidaron tanto como pudieron.

Tuvieron la fortuna de vivir en un planeta menos contaminado, con más calor humano, menos invadido por la tecnología y sobre todo un planeta en el que a pesar de las guerras siempre vencía el lado humano – con excepción en relación a todo en lo que intervenga la política de ciertos países, en los que es más poderosa la sensación y deseo de control que el respeto la vida misma – .

Vivir 100 años no es poco, y a la vez, vivir 100 años es nada; todo depende de que hicimos durante estos años que nos haga desear vivir 100 años más, ó que nos haga poder vivir eternamente una y otra vez nuestros recuerdos, tanto como la posibilidad de vivir más allá en los recuerdos de todos aquellos que nos sobreviven, que nos aman y nos amaron, pero sobre todo en todos aquellos que amamos.

Anuncios

~ por Diego Guate en abril 15, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: