¿Perdida de tiempo?


Hace unas horas revisando algunos blogs, me encontré con un post “Perder el tiempo también es importante“, en el comenta de un reportaje publicado en un diario, pensé en escribir un comentario como otros ya la habían hecho; me detuve porque me pareció que necesitaba más de un comentario para poder ser justo con el tema. Lean lo que ella ha escrito, me identifico con lo que piensa, a pesar de vivir en ciudades localizadas en latitudes muy diferentes, y en países distintos.

El tiempo es nuestro

El tiempo es nuestro

Muchos dicen en varios ocasiones durante el día que no tienen tiempo, que no pueden disfrutar tranquilamente algo que antes daban por sentado, son incapaces de apartar un día, para dedicárselo a sí mismos; un solo día dedicado a nosotros es mucho, es importante, es necesario, es una forma de recordarnos que vivimos, que no tenemos el control de todo lo que nos rodea; y que a pesar de ello, la vida es capaz de brindarnos momentos inesperados, que no dejan de ser momentos, que nos ayudan a recordar que la vida corre por nuestras venas, que necesitamos estar en contacto con esa parte de nosotros que muchas veces abandonamos.

Ser feliz es tambien importante

Ser feliz es tambien importante

Vivimos en un mundo, en un planeta lleno de cosas por hacer, lleno metas no alcanzadas, y a la vez lleno con muchas más esperanzas, millones de deseos, sueños y ambiciones, todos seres humanos que olvidamos al habitar en junglas de concreto que las cosas más importantes de la vida son aquellas que nos son dadas, momentos fugaces que nos hacen sentir vivos.

La misma capacidad de disfrutar, reír, y ser felices, la misma fuerza que nos hace levantarnos cada día y dar lo mejor de lo que somos capaces; la vida esta llena de millones – como bien dice el comercial de Master Card – de momentos, momentos que no se repiten, momentos que nos hacen recordar lo que somos, lo que pensamos, lo que valoramos, lo que extrañamos, tanto como nos deja estar en contacto con nuestros seres queridos aunque se encuentren al otro lado del planeta, son momentos y la suma de todos esos momentos escriben la historia de nuestras vidas.

¿Controlamos nuestro tiempo?

¿Controlamos nuestro tiempo?

Siempre he pensado que es millones de veces mejor llegar tarde a una cita, que llegar en la hora acordada y haber arruinado el día o al menos un momento de otros en nuestro camino al hacer todo lo necesario para llegar a esa cita; algo que nos ha pasado a todos al transitar por ciudades cada vez más invadidas por vehículos, y cada vez menos por peatones – algo que contradictoriamente aún se ve en las mayores urbes del planeta -.

Personalmente, soy de aquellos que prefieren ir a tomar un buen café, con excelentes amigos y formar parte de una excelente conversación; para mi es mucho más importante el tiempo que paso en carreteras porque en esos lapsos de tiempo es posible disfrutar de la compañía de otros, mantener conversaciones animadas, bromear, reír, e incluso es posible alargar el tiempo necesario para llegar a nuestro destino haciendo paradas no planeadas en busca de admirar paisajes espectaculares, comprar recuerdos, probar comidas diferentes ó no habituales, disfrutar momentos que de otra forma no serían posibles.

En las noches, existen pocas cosas tan mágicas como disfrutar de las estrellas, y compartir esto con alguien especial; de pie, sentados, recostados, acompañados e incluso solos, recostados sobre la grama o en techo de nuestras casas, lo importante es disfrutar cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día de nuestras vidas; siempre siendo fieles a nuestros sentimientos, a lo que somos, y compartiéndolos lo más posible con nuestros seres queridos.

Mi tiempo a mi ritmo

Mi tiempo a mi ritmo

A veces tan solo levantarnos tarde de la cama en una mañana es suficiente para recordarnos que estamos vivos, que deseamos, que importamos; otras veces el que alguien nos sorprenda, incluso disfrutar del silencio – insoportable para muchos – es algo difícil en estas épocas, por lo que tomemos todo lo bueno y dejemos lo malo; hagamos las risas contagiosas, mantengamos parte de nuestra niñez con vida, hagamos lo que no debemos de hacer por no ser niños, comamos con los dedos, cocinemos con las manos, pintemos con el cuerpo, juguemos con niños, escribamos un pensamiento con otros, escuchemos las anécdotas de otros, aprendamos de los errores que otros han cometido, revivamos con nuestros mayores los tiempo pasados y a veces olvidados, recordemos que de uno en uno llenamos nuestras vidas de energía, de fe, de felicidad, de alergia, de fuerza, de esperanza, de anécdotas, de nuevos conocimientos.

bungie jumping

bungie jumping

Tengo amigos que generalmente son serios, se dedican a hacer lo que deben de hacer, trabajar, estudiar, hacen lo que deben de hacer; y en algunos momentos ríen como niños pequeños, pelean entre ellos como si no existiera el mañana, a veces pintan, otras hacen esculturas, otras toman una bicicleta olvidada y salen a recorrer el mundo – al menos el cercano – por unas horas, otras veces deciden hacer un pastel y de un momento a otro la cocina se convierte en un campo de batalla en el que la risa es contagiosa, y todos terminamos cubiertos de harina ó algo más, otros disfrutan armar y desarmar cosas, y después sufrir al no poder encontrar el lugar de un tornillo que sobro, otros han hecho deportes extremos porque la curiosidad era más que el miedo, y en un país con tanto potencial para deportes extremos, ecoturismo y con una belleza sin igual es tanto más ilógico no hacerlo.

diversion

diversion

Me he encontrado algunas veces a mis amigos y amigas, a mi familia incluso, haciendo cosas que años atrás no hacían; recordando momentos especiales con todo y pruebas, me he encontrado en medio de peleas de hermanos que tratan de controlarlas por mi presencia, he descubierto que la mejor forma de vivir es planear un futuro y mientras el camino y el tiempo nos llevan a el, podemos disfrutar cada momento, cada oportunidad de reír, de sonreír, de disfrutar lo más tonto, de volver a subirnos a un columpio, a un resbaladero, jugar con algún niño ó solos porque tenemos el tiempo, las energías y el deseo de regresar a nuestra niñez al menos por un momento, a esos momentos en los que nada era realmente imposible, momentos en los que disfrutábamos porque el mañana no existía y porque deseábamos.

Los pequeños momentos importan más

Los pequeños momentos importan más

Formamos parte de la generación más incomunicada con otros seres humanos, la generación que tiene más fácil que nunca la opción de mantener los lazos de amistad y amor; mientras somos a la vez la generación con más capacidad para disfrutar y vivir, porque todo es más complejo pero a la vez más manejable y es posible desconectarse del mundo, y aún permanecer conectados; personalmente soy amante de los laptops, los PDA y el internet, tanto como de cualquier tecnología que me permita hacer lo que debo de hacer en donde quiera hacerlo; que me permita controlar mi vida sin dejar de ser eficiente en el trabajo, el estudio y aún así, tener tiempo para volver a ser niño, para volver a disfrutar todo, desde abrir los ojos y descubrir que llueve, hasta cerrarlos presa del agotamiento después de un día en el que lo disfrute todo, como un niño con un juguete nuevo; por lo que “esta prohibido que un día se parezca a otro” como dice habla un anuncio de Ford.

El tiempo pasa

El tiempo pasa

Lamentablemente en mi ciudad – Ciudad de Guatemala -, lamentablemente no es usual encontrar a personas ó grupos realizando interpretaciones musicales en las calles, no en un día laboral; la cultura callejera es casi inexistente, se reduce a salas de exposiciones, estudios, galerías de artes, exposiciones temporales en centros comerciales y parques, aunque debo reconocer que han aumentado y mejorado en calidad los festivales, y actividades pro-artísticas; especialmente en los grandes centros poblados.

En fin, es necesario que encontremos la forma de vivir nuestras vidas, de disfrutar lo que nos importa; porque es la única forma real de vivir. ¿Perdida de tiempo? ¡No lo creo!

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~ por Diego Guate en enero 25, 2009.

5 comentarios to “¿Perdida de tiempo?”

  1. Diego… gracias por citar mi blog… me gusto mucho tu post y tu blog. Estare por aqui de vez en cuando. Te cuento que Guatemala es mi segunda tierra, vivi en tu país dos años haciendo mi maestria y tengo muy buenos recuerdos y muy buenos amigos.

  2. Lee: Familias de hoy, en este mismo blog.

  3. Hola. Por casualidad me he encontrado con tu blog y este articulo y me ha gustado mucho leerlo. Espero seguir disfrutando de este blog. Saludos

  4. Me encantó lo que escribiste.
    Desde Corrientes Argentina te saludo
    y te invito un buen café bajo la luna!

    Pilar!

  5. viejo pienso igual que tu , sabes hace poco me di cuenta que para ser feliz no se necesita nada mas que las ganas.
    lo demas todo lo proevera la vida es algo tan magnifico, simplemente sentir!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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